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jueves, 9 de junio de 2011

Un Grito de Amor Desde el Centro del Mundo


UN GRITO DE AMOR DESDE EL CENTRO DEL MUNDO
AUTOR: KYOICHI KATAYAMA
EDITORIAL: ALFAGUARA
AÑO: 2009
NO. DE PÁG: 192

SINOPSIS.

Sakutaro y Aki se conocen en la escuela de una ciudad provincial de Japón. Él es un adolescente ingenioso y algo sarcástico. Ella es inteligente, hermosa y popular. Pronto se convierten en amigos inseparables, hasta que un día, por primera vez, Sakutarô ve a Aki con otros ojos, y la amistad cómplice se transforma ineludiblemente en una pasión arrebatadora. Ambos viven una historia capaz de trastocar los sentidos y borrar las fronteras entre la vida y la muerte.

OPINIÓN PERSONAL.
(Warning-Spoilers)
Saludos a todos, Soy Li, el día de hoy regresamos con las reseñas y en esta ocasión les traigo la del libro Un Grito de Amor Desde el Centro del Mundo del escritor japonés Kyoichi Katayama, el cual ha tenido un gran éxito con esta novela, siendo una de las más leídas en su país natal, su éxito se ha transmitido al cine, serie televisiva y se ha hecho una versión manga. Antes de leerlo investigué un poco al respecto, aunque basta con checar la sinopsis para que sepas de que va el libro y apenas al leer las primeras páginas, sino es que las primeras líneas, sabes que será una narración dramática y sentimental, sé bien que en la última reseña que realice mencioné que no soy muy adepta a las historias dramáticas, pero este libro ya estaba en mi lista de pendientes así que comencé su lectura para no posponerlo más.
Es un libro corto y la narración no es complicada, una lectura bastante ligera por lo que lo leí rápido. La historia es narrada por uno de los personajes principales y aunque podría resultar algo típica, chico conoce chica y lo que conlleva a su enamoramiento, ha sido contada de un modo distinto, desde el punto de vista del chico; Sakutaro se convierte en narrador de su propia historia, su historia con Aki, sobre el primer amor, un amor adolescente, más puro y dulzón. Los personajes son bastante distintos el uno del otro, el es más racional, ella más tímida y temperamental, aunque todo lo que se llega a saber de Aki es a través de los ojos de Sakutaro.
El autor nos va tejiendo la historia de los personajes desde el inicio de su amistad hasta la transformación de los sentimientos de ambos al amor, en un punto de la historia ambos personajes se vuelven mutuamente dependientes, basta con checar alguna de las frases que se suceden durante toda la lectura…
“De pronto, tuve una horrible certeza. Por más tiempo que viviera, jamás podría esperar una felicidad mayor que la que sentía en aquel momento. Lo único que podía hacer era intentar conservarla para siempre.”
La primera parte del libro te atrapa, esa descripción del amor incondicional que es capaz de superar cualquier obstáculo, una burbuja color de rosa envuelve a los personajes, la cual no tarda en romperse cuando se comienza a entrever que Aki está enferma, en este punto se llega a un declive, las conversaciones de felicidad terminan convirtiéndose en conversaciones de hospital. El sufrimiento de Sakutaro, su miedo por perder a Aki, la impotencia al sentir que no puede hacer nada más por la persona que ama y finalmente su amargura es descrita con toda precisión por el autor.
Aunque no hay mucho que decir de los personajes secundarios, porque prácticamente no figuran durante toda la historia, cabe señalar uno en particular y que despertó mi interés, el abuelo de Sakutaro, quien se convierte en su ancla y apoyo, me pareció interesante y las conversaciones que sostienen complementan la historia. Si eres demasiado sensible, debo advertirte que este libro en sí es triste, roza la depresión y aunque no puedo decir que se ha convertido en uno de mis favoritos, he disfrutado de la lectura, cero arrepentimientos, así que lo recomiendo.

"Mirara lo que mirase, yo veía un desierto. Montañas y prados de exuberante vegetación, mares resplandecientes o calles transitadas por la multitud. Yo no necesitaba ir a visitarlo. Con la muerte de Aki, el mundo entero se había convertido en un desierto. Ella había huido al punto más recóndito del fin del mundo. Y las huellas de mis pies, que corrían en pos de ella, habían sido barridas por el viento y la arena.Kyoichi Katayama

4 comentarios:

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